En este proyecto de rehabilitación de una vivienda situada en el distinguido Paseo de la Bonanova, la madera ha sido el hilo conductor que da calidez, continuidad e identidad en todo el espacio. La actuación se ha centrado tanto en el exterior como el interior, con un trabajo minucioso y totalmente a medida.
En la fachada, los techos de los balcones y los revestimientos en madera laminada aportan una imagen cálida y elegante que se diferencia, pero a la vez se integra, con el entorno urbano. El tratamiento de la madera para el exterior ha estado clave para garantizar durabilidad y resistencia, sin renunciar a la estética.
En el interior de las viviendas, los suelos en madera ofrecen continuidad visual y una sensación de confort y naturalidad que define el ambiente general. En el espacio exterior, la zona de piscina acontece un pequeño refugio gracias al uso del mismo material: el suelo y el cercado perimetral en madera crean una atmósfera relajada y cohesionada con el resto del proyecto.
Una rehabilitación pensada para resistir el paso del tiempo con elegancia, donde cada elemento ha sido diseñado y ejecutado a medida para ofrecer funcionalidad y belleza en igual medida.

