El proyecto de rehabilitación en Ronda Sant Antoni se ha centrado en poner en valor los elementos originales del edificio, todo integrante mejoras funcionales y estéticas que aportan calidad y coherencia a los espacios.
Se ha hecho un trabajo esmerado con las ventanas antiguas tipos postigos, restaurándolas para mantener el encanto y mejorar la eficiencia. Estos elementos, característicos de la arquitectura tradicional, se han recuperado con sensibilidad, respetando la fisonomía y los materiales originales.
Los separadores exteriores también han sido renovados, aportando privacidad y definición en las zonas comunes, sin renunciar a la luz y a la continuidad visual. Esta actuación contribuye a crear una relación más amable entre los diferentes espacios.
Las puertas de entrada a los habitáculos se han sustituido o restaurado para garantizar seguridad y confort, pero manteniendo una línea estética coherente con el espíritu del proyecto. Finalmente, los suelos se han renovado con materiales que aportan calidez y durabilidad, reforzando la sensación de continuidad y calidad en todo el recorrido interior.
Con esta intervención, el proyecto en Ronda Sant Antoni combina tradición y funcionalidad, dando una nueva vida en los espacios a través de una mirada respetuosa y actual.

